Debate en la USS sobre la duración de las carreras en Chile
Expertos hablaron acerca del problema y de identificar mecanismos para acortar mallas curriculares y reducir costos para las familias y el Estado.
La duración de las carreras universitarias es un tema que cada tanto recobra actualidad. Recientemente, el rector de la Universidad San Sebastián, Carlos Williamson, sostuvo en un seminario organizado por esa casa de estudios que, a diferencia de Chile, en Europa, las carreras suelen durar tres años y el 50% de los alumnos sigue un máster de dos años.
“En el mismo tiempo que dura la carrera en Chile, los alumnos europeos ya tienen un postgrado”, dijo el rector Williamson. El encuentro, titulado "Carreras universitarias más cortas: ¿Razonable? ¿Factible?", abordó la duración de las mallas y su impacto en la productividad del país.
Planteó también el rector de la USS que la titulación oportuna en Chile es muy baja, solo un 16%. “En gran medida se debe a que al terminar los estudios, las carreras exigen una tesis o un examen de grado, que obligan a alargar la titulación al final del proceso educativo”, explicó.
El debate se apoyó en cifras de un informe de la Biblioteca del Congreso Nacional, según el cual las carreras de pregrado en Chile duran formalmente cinco años, mientras que en Europa el promedio es de tres a cuatro años.
Propuesta de acortar carreras
Tomaron también parte en el seminario la subsecretaria de Educación Superior, Fernanda Valdés; el exministro de Educación Harald Beyer, y la académica de la Escuela de Gobierno de la Universidad Católica, Loreto Cox.
Se planteó en el encuentro que la propuesta de acortar carreras ha ganado tracción en el debate público chileno. Se argumenta que la duración extendida de las mallas genera costos económicos significativos para las familias y el Estado, además de implicar un inicio más tardío en el mercado laboral para los egresados.
La subsecretaria Valdés mencionó algunas dificultades que impiden que cambie actual el sistema de mallas. “Cargamos con una tradición muy profesionalizante, que impide poder cambiar el sistema”, expuso. “El sistema de acreditación de carreras y postgrados, está rigidizado y sobrerregulado”, agregó.
El seminario se enmarca en la agenda de la Universidad San Sebastián por generar espacios de reflexión sobre temas relevantes para el desarrollo del país y las condiciones de acceso a la educación superior.
Dificultades para avanzar
Hubo coincidencia entre los expositores en que el hecho de que los jóvenes ingresan mal preparados a la educación superior no justifica, por sí solo, el retraso de hasta cuatro semestres en la titulación de pregrado.
En esa línea, Loreto Cox, de la UC, comentó que “hay una falta de incentivos para eliminar la sobreduración de las carreras universitarias”. Apuntó en ese sentido que las llamadas a innovar y cambiar el sistema son las instituciones superiores líderes.
El exministro Harald Beyer, mencionó por su parte que la estructura de financiamiento es muy compleja. “Se favorece que las universidades alarguen los pregrados y que ofrezcan servicios y carreras muy parecidas, lo que dificulta el avance”, sostuvo.
Y añadió que no está de acuerdo con la idea de que el mercado valora el título profesional. “El sistema obliga a que las empresas valoren el título profesional, pero la realidad es que las empresas valoran las capacidades y habilidades humanas”, afirmó el exministro.