Las marcas de lujo cobran impulso en Estados Unidos

Pese a la incertidumbre económica, las ventas de Hermès, LVMH, Kering, Richemont y otras compañías, están creciendo con diferentes estrategias en EE.UU.

Sólida se mantiene en Estados Unidos la demanda de artículos de lujo pese a las perturbaciones en Oriente Medio y la incertidumbre económica mundial. Según un artículo publicado por Emarketer, los resultados del segundo trimestre de LVMH, Kering, Hermès y Richemont muestran que los consumidores siguen comprando marcas de prestigio.

Sostiene la publicación que esto ocurre también con marcas de lujo más pequeñas, como Zegna, Mulberry y Burberry, incluso cuando la atención de los compradores se centra hoy en piezas de inversión, como joyas y bolsos, en lugar de productos de belleza y prêt-à-porter.

Yendo a los datos, se destaca que, gracias a un trimestre mejor de lo esperado para Gucci, los ingresos comparables de Kering aumentaron un 2% interanual en el segundo trimestre. Las ventas de Hermès crecieron 6,7% interanual, impulsadas por un crecimiento de dos dígitos en sus negocios de seda y marroquinería. Ermenegildo Zegna vio crecer sus ingresos 10,3% interanual en el segundo trimestre, gracias a su estrategia de venta directa al consumidor para Zegna, Tom Ford y Thom Browne.

Renovaciones creativas

El caso de Mulberry y Burberry, cuyas ventas crecieron un 23% y 5% interanual, respectivamente, en las 13 semanas que finalizaron el 27 de junio, hablaría de una creciente demanda de artículos de lujo con raíces en la tradición británica y su narrativa.

Por otro lado, las renovaciones creativas de este tipo de marcas están recuperando con éxito el interés de los consumidores, especialmente en mercados clave como Norteamérica, donde las ventas de Gucci aumentaron un 7% interanual en el primer semestre de 2026.

A su vez, Dior volvió a terreno positivo en el segundo trimestre, con crecimiento entre sus principales clientes en el primer semestre de 2026 gracias al gran interés que suscitaron las últimas colecciones del diseñador Jonathan Anderson, según declaró la directora financiera de LVMH, Cécile Cabanis.

Sin embargo, señala la publicación que los consumidores de lujo no compran indiscriminadamente. La demanda de artículos de lujo duraderos, como relojes y joyas, supera a la de categorías más orientadas a las tendencias, como la ropa y los accesorios.

Tendrán que esforzarse

La fuerte demanda de joyas y relojes impulsó crecimientos de dos dígitos en las ventas de Richemont, propietaria de Cartier y Van Cleef & Arpels, en casi todas las regiones. El segmento de relojes y joyas de LVMH destacó en el segundo trimestre, con un aumento de las ventas orgánicas del 11% interanual, impulsado por la gran afluencia de clientes a Tiffany & Co. y Bulgari.

La demanda de artículos de lujo se está fortaleciendo, especialmente en Estados Unidos. Emarketer prevé que las ventas personales de artículos de lujo aumenten un 3,3% este año en ese país, frente al 1,2% del año pasado, y que continúen acelerándose hasta 2028.

Advierte sin embargo que, a medida que los compradores de lujo son más selectivos –y tienden a concentrar su gasto en una sola gran compra, como un reloj Cartier–, las marcas tendrán que esforzarse más para obtener ingresos.

Estrategias posibles serían ofrecer productos más asequibles que atraigan a la Generación Z y otros compradores con aspiraciones o adentrarse en categorías de lujo de alto crecimiento como la joyería para satisfacer la creciente demanda.

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